Anoche llegué a casa tras la boda maldita pensando. Ojalá mis padres mañana se vayan y me dejen aquí sola todo el día. Y puse a verme ‘The Secret’ pensando: Quiero levantarme, comer, ducharme, conectarme, comer, ver una peli y básicamente vaguear todo el domingo en pijama, tal y como hacía back in the good old ‘TheBoX’ days…
No hay nada como tener un plan.
Todo iba bien. A las 12h mi madre se fue y decidí que ya podía levantarme y campar a mis anchas en terreno pantanoso. Y como siempre, no se que hice hasta las 13h, que me puse a desayunar y a ver programas chungos, de esos de domingo por la mañana. Perfectos para la mente sumida en la inopia en la que quería permanecer durante toda la jornada.
No hay nada como desear la inopia.
Alrededor de las 13.20h un mensaje: Te invito a comer. ¿Alguna vez me habéis visto rechazar una invitación? JAMÁS. Bueno, sí…alguna que otra si que he ido rechazando por ahí. Pero esta era irrechazable.
Y luego con las vistas, y la lluvia y el calor, el vino… la cerveza… una cosa, la otra… he acabado diciéndole a un nene al salir del baño: uy! Me he equivocado. Creo q jamás podré volver a ese restaurante. Pero bueno, ahora tiene un: check!
Sunday, September 23, 2007
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment